La violencia contra la mujer es un término aglutinante de todos los tipos de violencia ejercida contra este grupo de
personas, siendo a menudo «consecuencia de la discriminación que sufre tanto en
leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razones de
género aunque no toda la
violencia contra la mujer puede identificarse solamente por su condición de
mujer, por lo que es habitual que exista cierta confusión al respecto.
Esta violencia
presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio
hasta la agresión física, sexual psicológica y
el asesinato, manifestándose en diversos ámbitos de la vida social y política,
entre los que se encuentran la propia familia, la escuela, la Iglesia,
el Estado,
entre otras.
En 1994, en asamblea general, las Naciones
Unidas aprobó la Declaración
sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, y en 1999,
a propuesta de la República Dominicana con el apoyo de 60 países más,
declarar el 25 de noviembre Día
Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
En febrero de 2008 el
Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon lanzó la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia
contra las mujeres proclamando
el 25 de cada mes Día Naranja.
Entre otras actividades, en ese día se invita a llevar alguna prenda de ese
color para resaltar el llamamiento a erradicar la violencia contra la mujer.
La
violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la
violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación
de los derechos humanos de las mujeres.
Las
cifras recientes de la prevalencia mundial indican que alrededor de una de cada
tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de
pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.
La
mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo,
casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja
refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de
su pareja.
Un 38% de
los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su
pareja.
Estas
formas de violencia pueden afectar negativamente a la salud física, mental,
sexual y reproductiva de las mujeres y aumentar la vulnerabilidad al VIH.
Entre los
factores asociados a un mayor riesgo de cometer actos violentos cabe citar un
bajo nivel de instrucción, el maltrato infantil o haber estado expuesto a
escenas de violencia en la familia, el uso nocivo del alcohol, actitudes de
aceptación de la violencia y las desigualdades de género.
Entre los
factores asociados a un mayor de ser víctima de la pareja o de violencia sexual
figuran un bajo nivel de instrucción, el hecho de haber estado expuesto a
escenas de violencia entre los progenitores, el maltrato durante la infancia,
actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.
En
entornos de ingresos altos, hay datos que apuntan que los programas escolares
de prevención de la violencia de pareja (o violencia en el noviazgo) entre los
jóvenes pueden ser eficaces.
En los
entornos de ingresos bajos, aparecen como prometedoras las estrategias de
prevención primaria, como la micro financiación unida a la formación en
igualdad de género y las iniciativas comunitarias dirigidas contra la
desigualdad de género o tendentes a mejorar la comunicación y las aptitudes
para las relaciones interpersonales.
Las
situaciones de conflicto, posconflicto y desplazamiento pueden agravar la
violencia, como la violencia por parte de la pareja, y dar lugar a formas
adicionales de violencia contra las mujeres.
Las
Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como "todo acto de
violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico,
sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la
coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida
pública como en la privada".
La violencia
de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que
causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la
coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control.
La violencia
sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto
sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante
coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en
cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración,
mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene,
otra parte del cuerpo o un objeto.
Alcance
del problema
Las
estimaciones más precisas de la prevalencia de la violencia de pareja y la
violencia sexual en entornos sin conflictos son las proporcionadas por
encuestas poblacionales basadas en el testimonio de las víctimas. En el primer Estudio
multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y la violencia doméstica,
realizado en 2005 en 10 países, en su mayoría de renta media y baja, se observó
que en las mujeres de 15 a 49 años:
·
entre el
15% de ellas en el Japón y el 71% en Etiopía referían haber sufrido a lo largo
de su vida violencia física o sexual perpetrada por su pareja;
·
entre un
0,3% y un 11,5% referían haber sufrido violencia sexual perpetrada por alguien
que no era su pareja después de cumplidos 15 años;
·
la
primera experiencia sexual había sido forzada en muchos casos (17% de las
mujeres en la Tanzanía rural, 24% en el Perú rural y 30% en zonas rurales de
Bangladesh indicaron que su primera experiencia sexual había sido forzada).
En
un análisis reciente hecho por la OMS, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical
de Londres y el Consejo de Investigaciones Médicas, basado en los datos de más
de 80 países, el 35% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual por
parte de su pareja o violencia sexual por terceros.
La
mayor parte de esta violencia corresponde a la ejercida por la pareja. A nivel
mundial, cerca de un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de
pareja han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja. En
algunas regiones la cifra es mucho mayor. Un 38% de los asesinatos de mujeres
que se producen en el mundo son cometidos por su pareja.
La
violencia de pareja y la violencia sexual son perpetradas en su mayoría por
hombres contra mujeres y niñas. El abuso sexual infantil afecta a niños y
niñas. En los estudios internacionales realizados, aproximadamente el 20% de
las mujeres y el 5%-10% de los hombres refieren haber sido víctimas de
violencia sexual en la infancia. La violencia entre los jóvenes, que incluye
también la violencia de pareja, es otro gran problema.